Las propiedades de las aguas ya eran conocidas por los antiguos pobladores de estas tierras, desde los baños celtas y romanos. En la actualidad, estas antiguas termas se han convertido en grandes villas balnearias con renovado esplendor y nuevas ofertas de ocio y salud adaptadas a las necesidades de hoy en día. Para complementar esta oferta, han surgido los Hoteles SPA, centros que, sin disponer de aguas termales, aprovechan las propiedades de la hidroterapia en sus instalaciones. Los equipos médicos desarrollan avanzados tratamientos terapéuticos para que disfrutes de unas verdaderas vacaciones de salud.

