La
aromaterapia es la terapia que utiliza los efectos producidos sobre el organismo por los aromas provenientes de la naturaleza (flores, plantas, árboles, etc...) con fines terapéuticos.
Los
aceites y
esencias se obtienen por medio de un proceso de destilación de los vegetales, que van a mantener intactas sus propiedades naturales. Estos aceites esenciales son los encargados de transmitir, a través de distintos tratamientos y aplicaciones, las propiedades medicinales que tienen los vegetales.
Los aceites esenciales pueden dilatar o contraer los vasos sanguíneos, ser relajantes o estimulantes, actuar sobre distintas glándulas como las suprarrenales, ovarios, tiroides y también tienen efectos sobre el aparato digestivo, la circulación sanguínea y linfática, regulando el organismo.
La aromaterapia tiene propiedades antisépticas, antivíricas, estimulan el sistema inmunológico, son cicatrizantes y energéticas. Todas estas indicaciones dependerán del tipo de aroma que se utilice.
Los
principios activos de los aceites esenciales van a tener efectos beneficiosos sobre las afecciones pulmonares, rinitis, faringitis, afectaciones hepáticas, problemas gastrointestinales, alteraciones del sistema nervioso, afecciones de las vías urinarias y trastornos cutáneos, bronquitis crónicas, colitis, enteritis y reuma.
Las
técnicas de aplicación son por medio de aceites para masajes, frotaciones, fumigaciones, vaporizaciones, inhalaciones o como aditivos en baños.