La
Asociación Española de Fisioterapeutas define la fisioterapia como el conjunto de métodos, actuaciones o técnicas, que por medios físicos, curan, previenen y rehabilitan a personas afectadas de disfunciones somáticas u orgánicas y se les quiere mantener en un determinado nivel físico.
La definición de
fisioterapeuta es aquella persona que, estando en posesión del título oficial de fisioterapia, puede desarrollar cualquier faceta de su profesión, entre los ámbitos asistencial, docente, investigador o de gestión, utilizando para ello los conocimientos adquiridos.
La
función asistencial de un fisioterapeuta consiste en la relación directa que mantiene el fisioterapeuta con la sociedad enferma o sana con el fin de prevenir, curar y recuperar por medio de la actuación profesional, consistente en valorar, establecer y aplicar los métodos, actuaciones y técnicas fisioterápicas.
Las
técnicas fisioterápicas que puede utilizar en la labor asistencial son muchas. Entre ellas podemos nombrar la kinesiterapia, la terapia manual articulada, masoterapia, electroterapia, ultrasonoterapia, terapias por radiaciones lumínicas, biofeedback, métodos específicos de desarrollo y educación psicomotora en afecciones médicas y quirúrgicas, hidroterapia, termoterapia, sistemas de valoración y pruebas funcionales, planificación de actividades y programas de prevención a la población, etc...
La
función docente de un fisioterapeuta consiste en formar parte del profesorado universitario y participar en la planificación y desarrollo de la formación continuada del fisioterapeuta a través de cursos de postgrado universitario.
La
función de investigación es buscar el conocimiento, siguiendo una metodología con hipótesis, llegando a realidades más avanzadas.
La
función de gestión de un fisioterapeuta se desarrolla en tareas de tomas de decisión que implican el proceso de actuación dinámica y continuada de un profesional.
Dentro de la profesionalidad del fisioterapeuta debemos resaltar que al igual que cualquier profesional de la salud va a tener un código deontológico, que va a englobar normas éticas que regulan el comportamiento del fisioterapeuta.
Fisioterapia respiratoriaLa balneoterapia, desde la antigüedad, se aplica a distintas patologías respiratorias alcanzando su auge a mediados del siglo XX. El agua es un agente muy importante para los tratamientos de procesos crónicos, recidivantes y alérgicos, pudiendo utilizarse conjuntamente con otras técnicas fisioterápicas.
El agua es muy importante en los procesos patológicos de las vías respiratorias y unida a sus características mineromedicinales va a producir una variación en las características reológicas de las secreciones, disminuye la viscosidad del moco y aumenta el movimiento ciliar, provocando la expulsión de las secreciones al exterior. Otra de las indicaciones de la fisioterapia respiratoria, que aplica tratamientos hidroterápicos, es el aumento de las defensas del organismo y la prevención, mejorando la calidad de vida del paciente respiratorio.
Las
aguas cloruradas están indicadas como broncodilatadoras, por lo que se utilizan en patologías inflamatorias crónicas con poca secreción bronquial, asma, traqueitis espasmódica, rinitis, poliposis nasal, alergias nasosinusales, rinifaringitis, otitis, laringitis y bronquitis.
Las
aguas bicarbonatadas tienen propiedades antiálgicas, broncodilatadoras, aumentan la motilidad ciliar, por lo que están indicadas en procesos como la rinitis alérgica, bronquitis, asma, traqueitis espasmódica, rinitis, poliposis nasal, rinofaringitis, otitis y laringitis.
Las
aguas sulfuradas son estimulantes del sistema circulatorio y humidificadores, por lo que van a aumentar la expectoración de secreciones, son antisépticas, antiesclerosante, mejoran el estado general del paciente y regulan su estado inmunológico entre otras. Están indicadas en procesos como rinitis crónicas, sinusitis crónicas, faringitis crónicas, amigdalitis, otitis, laringitis crónicas, bronquitis crónicas, asma no alérgica, y pre operatorios del sistema respiratorio.
Las
aguas radiactivas son sedantes, antiálgicas pero también van a descongestionar las vías respiratorias y tienen además características antiinflamatorias.
Las
contraindicaciones de las aguas mineromedicinales en afecciones respiratorias se producen en procesos agudos infecciosos, enfermedades graves del tracto respiratorio y hemoptisis.
Técnicas:Duchas renonasales: Se realizan a través de unas cánulas, permiten que el agua mineromedicinal contacte directamente con la mucosa. Necesitan control de la presión del agua.
Lavados de boca y gargarismos: Se realiza con un irrigador, introduciendo la cánula en la boca, el agua sale a poca presión para evitar nauseas, su acción es de limpieza o arrastre.
Pulverización faríngea: Es la proyección filiforme de agua termal sobre un soporte que divide el chorro en gotas de distinto tamaño y presión según patología a tratar.
Insuflación tubotimpánica: Es la penetración de gas termal en cavidades tubotimpánicas mediante una sonda que se introduce por vía nasal. Está muy indicada para afecciones mucosas.
Ingestión: La ingestión de agua minero medicinal no es una técnica de fisioterapia respiratoria propiamente dicha, pero las propiedades del agua mineromedicinal va a ayudar a fluidificar las mucosas y, por lo tanto, van a ser muy beneficiosas para la patología respiratoria.
Inhalación: Es la aplicación de vapores o gases desprendidos directamente del manantial, la eficacia de este tipo de aplicación se basa en las propiedades del agua, los efectos locales de la aplicación, la temperatura y la presión de la aplicación.
Debemos añadir que estas técnicas de aplicación hidroterápica se pueden ampliar con otro tipo de tratamientos fisioterápicos en el campo de las patologías respiratorias, como son la reeducación diafragmática, percusiones, vibraciones, ventilación dirigida, drenaje autógeno, afes (aumentos de flujo espiratorio), eltgol, tos dirigida, expansiones costales, etc...
Estas técnicas deben estar siempre administradas bajo indicación médica.