Debemos remontarnos al antiguo Egipto para tener las primeras referencias históricas sobre esta técnica utilizada hoy en día. Las pinturas encontradas en tumbas y papiros son el inicio histórico que nos encamina hacia el conocimiento de esta particular terapia. Posteriormente, en la Europa del siglo XVI, encontramos los primeros escritos sobre la reflexoterapia. En el siglo XX, en Estados Unidos, algunos médicos realizan importantes estudios al respecto, iniciándose la era de la reflexoterapia moderna.
El
equilibrio energetico es la base principal de la reflexoterapia. A través de distintas técnicas de estimulación de las zonas microreflejas conseguiremos llegar a un equilibrio energético, ya que los bloqueos de energía son la principal causa de este desequilibrio, que se manifiesta en forma de dolencias.
El
diagnóstico reflexoterápico se realiza con presiones sobre las zonas microreflejas, detectando el órgano que esta bloqueado energéticamente, tanto por aumento o carencia energética, si se refiere dolor, o alteraciones en la sensibilidad en la zona presionada.
Una vez conocido el diagnóstico se trata por medio de técnicas de presión sobre las zonas microreflejas produciendo un aumento o liberación de energía, dependiendo del tipo de bloqueo. Esto va a conseguir el equilibrio bioenergético necesario para el correcto funcionamiento orgánico, tanto desde el punto preventivo como terapéutico, activando el sistema inmunológico y resolviendo el bloqueo que causo la enfermedad.
Esta
indicado para problemas de anemia, hígado, bazo, dolores en los brazos, hombros, manos, cuello, pecho, columna. Patologías como artritis, afectaciones en riñón, glándulas endocrinas, alteraciones linfáticas, hemorroides, problemas de corazón, migrañas, problemas estomacales, dolor de oídos, ojos, congestión nasal, tiroides, sobrepeso, sinusitis, etc...
La evolución de la reflexoterapia hizo que este tipo de técnica se utilizara en otras zonas del cuerpo, como manos, orejas y nariz, cuero cabelludo, cara, dedos y uñas, abdomen y piel. Esta última es donde encontramos el mayor numero de zonas microreflejas. La aplicación de reflexoterapia sobre estas distintas zonas se basa en la misma técnica que sobre los pies, aplicación de presiones sobre zonas reflejas.
Los
beneficios que se obtienen con la reflexoterapia son una mejora física y psíquica, prevención de enfermedades, liberación de tensiones, bienestar general, estimulación del sistema linfático, glandular, circulatorio, endocrino... etc.
Esta técnica esta muy relacionada con la digitopuntura y acupuntura, ya que la base de trabajo es muy similar. El objetivo es el mismo, conseguir un equilibrio energético en el organismo.