El estrésEn 1936 se definió el
estrés como un síndrome especifico constituido por cambios inespecíficos del organismo inducidos por demandas que se le hacen.
Hoy en día las reglas de nuestra sociedad nos inducen al estrés, produciéndose una sintomatología que normalmente se va acumulando por no poder liberar la tensión. Esto se traduce en síntomas fisiológicos, aunque los factores sean psicológicos.
Entre las causas más comunes encontramos el estrés debido a la ansiedad, el estrés ambiental, el estrés por trabajo, estrés por fatiga. Múltiples factores pueden desarrollar una patología de estrés, la alimentación, el tipo de vida social, la familia, problemas personales, soledad,.... La personalidad de cada individuo y su forma de enfrentarse a la vida tiene mucho que decir en este tipo de patologías.
El organismo responde de manera estereotipada, automática y refleja, desencadenando un ataque o una huida para protegerse de un peligro, real o no. Esto produce unos cambios fisiológicos en nuestro organismo, descarga de adrenalina, aumento de la frecuencia respiratoria, sequedad bucal, aumento de la frecuencia cardiaca, sudor, aumento de la tensión muscular, dilatación de las pupilas...
El
estrés debilita el sistema inmunológico, aumenta el riesgo de enfermedades cardiacas, alteraciones del sueño, cambios en nuestro estado de ánimo, afecta a nuestras relaciones interpersonales, genera insatisfacción y, si no se le pone remedio, puede producir cambios severos a largo tiempo como son la fatiga, depresión, colapso nervioso y agotamiento.
En muchos balnearios nos encontramos con
tratamientos antiestrés, que van a constar de distintas técnicas, entre las cuales nombramos el peeling corporal, baño relax, chorro, masaje neurosedante con aromaterapia, ejercicios de relajación, baño equilibrante, envolvimiento de algas, masaje antiestrés facial, reflexología podal, aplicaciones de fango local, etc.... Todas estas técnicas están orientadas a producir un estado de relajación del paciente y eliminación de las sustancias toxicas que produce el acumulo de estrés diario.
La ansiedadEs un sentimiento, una sensación normal ante cambios o situaciones nuevas que nos aparecen constantemente en nuestra vida. Se caracteriza por una aprensión ante un conflicto. Una persona ansiosa es una que manifiesta ante un cambio síntomas fisiológicos como dolor de estomago, sequedad bucal, sudoración, dolor de cabeza y taquicardias.
La
ansiedad no solo se manifiesta ante un cambio ya realizado en nuestra vida o entorno. También puede ser un sistema de alerta ante un posible cambio que vemos que se acerca. Para prepararnos o enfrentarnos a él, manifestamos ansiedad, y esta ansiedad desaparece cuando desaparece el peligro
Pero existe una ansiedad patológica. En este caso, la respuesta es inapropiada ante el estímulo y se acompaña de inseguridad, Una vez que cesa el estímulo, visto como peligro, no cesa la ansiedad. Esta es la diferencia más notable con la ansiedad NO patológica.
Esta ansiedad patológica produce en el que la padece constantes alarmas, que lo mantienen en un estado de estrés continuo. Los síntomas mas destacados de la ansiedad patológica son taquicardia, sudoración, temblores, sensación de ahogo y de que se atraganta, opresión torácica, nauseas, mareos, desmayos, miedo, parestesias, escalofríos y sofocaciones.
Los conocidos
ataques de pánico suelen ser ataques de ansiedad. Al igual que los trastornos de ansiedad pueden subclasificarse: agorafobia con o sin angustia, fobias especificas, fobias sociales, trastornos obsesivos, trastornos por estrés postraumático o agudo,...
Existen distintas
terapias para la ansiedad que se realizan en los balnearios. Incluidos en los tratamientos antiestrés, las técnicas son las mismas. Debemos acompañar a estas técnicas con un ambiente al aire puro, sol y, sobre todo, tranquilidad.
La depresiónOtra de las patologías de la vida moderna es la
depresión. La tristeza y el abatimiento son los síntomas mas conocidos de una depresión, pero dependerá de su intensidad, frecuencia y duración. Cuando estos sentimientos influyen en todos los aspectos del funcionamiento de la persona, estamos ante una depresión. Pero esto es muy difícil de cuantificar, por lo que es necesario un profesional para poder diagnosticar una depresión.
Uno de los cambios que produce una depresión son los trastornos del estado de ánimo, alteraciones del humor, el estado emocional de la persona, perdida de interés por casi todas las actividades, perdida de apetito, fatiga, sentimientos de culpa, dificultad de concentración, alteraciones funcionales como la del sueño, lenguaje, trastornos digestivos, etc...
Una temporada en un balneario en el que se someta a un tratamiento especifico para conseguir relajación y tranquilidad, tanto psicológica como física, va ayudar a que la persona que sufra una depresión pueda ir superándola más fácilmente.
El tabaquismoPor ultimo vamos a tratar de una patología que es realmente muy problemática y que, cada día, es mayor en toda la sociedad, el
tabaquismo. La adicción a la nicotina, tan adictiva como la cocaína, la heroína, la morfina o el alcohol, produce alteraciones de animo y de conducta.
La nicotina produce sobre el organismo muchos efectos excitadores e inhibidores, que pueden producir alteraciones del sistema nervioso central, como temblores y convulsiones, También va a producir una inhibición de los músculos respiratorios, incrementando la frecuencia cardiaca, sudoración y nauseas. Hormonalmente, puede producir una elevación del azúcar y estimula la secreción de insulina.
Las
patologías que produce el tabaquismo son la bronquitis crónica, enfisema, infartos de miocardio, enfermedades cerebrovasculares, enfermedades pulmonares obstructivas (E.P.O.C), cáncer de pulmón, ulceras e hipertensión entre otras.
Cuando se intenta dejar de fumar se van a desencadenar ciertos síntomas como la ansiedad, estrés, cambios de humor, irritabilidad, dificultad de concentración, hipotensión, aumento de apetito y tensión.
En muchos balnearios encontramos
tratamientos antitabaco que, tras pasar un examen médico, constan de distintas técnicas orientadas a la eliminación de toxinas causadas por la intoxicación del tabaco, ayudando a superar la ansiedad que produce el dejar de fumar. Las técnicas termales más utilizadas son inhalaciones y nebulizaciones con agua minero medicinal, baños, chorros, envolvimiento de algas, masaje relajante, programa de ejercicios y dieta especial.